sábado, 20 de octubre de 2012

Hoy es el primer día

 
 
Hoy es mi primer día y nunca se sabe cual puede ser el motivo que te impulsa a algo. En este caso ha sido un ejercicio de un curso, así que no he podido evitar acordarme del colegio, aunque ya hayan pasado muchos años desde ese momento. Con la mochila cargada de lápices de colores, libretas, zumo, bocadillo, pañuelitos y seguro algún muñeco, sin olvidar el gran disgusto: primer día de colegio. Lejos de mi casa, de mi pequeño imperio y  de mis protectores, llegando a un mundo totalmente desconocido. Como siempre que algo nuevo te golpea, sientes miedo, incertidumbre y  desamparo. Una sensación que parece ser eterna y atemporal, y aún hoy cuando comienzan nuevas etapas y según la magnitud de los acontecimientos, se apodera de mi.
 
La parte positiva, ya que siempre la hay, es que soy capaz de reconocer cuando algo está cambiando y va a marcar una nueva época en mi vida. Nunca dejaremos de llevar una mochila cargada con vivencias, impresiones, experiencias, sentimientos, descepciones, ilusiones, miedos, risas, situaciones subrealistas y todo lo que se pueda imaginar. El colegio fue nuestro bautismo de fuego, el antes y el después, la vida se enfrentó a los cambios, que irremediablemente y afortunadamente no dejar de suceder, y a los cuales es necesario adaptarse y aprender a disfrutar.
 
Hoy soy ese niño en mitad del camino, mirando a su alrededor a la expectativa, con mi mochila, mis ganas de aprender, vivir y escribir. He aquí mi blog, en el cual apartir de ahora escribiré todo lo que me apetezca, desde la cosa más nimia e irrelevante hasta los pensamientos más profundos, porque no todos los días de colegio son iguales, ni todas las asignaturas ni vicencias ni compañeros son los mismos...
 
...Suena el timbre... es hora de recrearse...
...y abrir o cerrar la mochila en este blog...