miércoles, 5 de diciembre de 2012

Tras el telón








Hoy me siento frente al telón aún a oscuras, sé perfectamente lo que he venido a buscar: sensaciones muy concretas que solo soy capaz de hallar en algunas situaciones. Espero impaciente a que comience sin saber qué ocurre al otro lado, quiénes me van a sorprender esta noche, cómo se preparan antes de salir, qué estarán pensando. Cuando al fin comienza, me destenso, fundiéndome con las sombras y brillando con las luces.

 

¿Será hoy el día? Si tengo suerte el tiempo se parará y no existirá nadie más alrededor, estaremos solo nosotros. Al cabo de pocos segundos, siento que voy a encontrarlo aquí. Un escenario prácticamente desnudo y es que todo lo demás sobra, dos cuerpos y una gran música lo llenan. Danza de movimientos precisos, músculos y huesos perfectamente coordinados e infinidad de gestos. Coreografías que impregnan la angustia del personaje, la lucha con sus propios demonios y perfeccionismo frente al espejo. Un baile violento con lo más oscuro de su ser.

El arte de dominar la voz y el cuerpo, el poder de provocar, incitar a la reflexión, plantearte qué quieres, intentar conocerte más.

 

Nunca se sabe qué factor provocará el cambio, quizás lo que veo ante mis ojos en este instante. Un arte que sigue luchando contra la anestesia generalizada del siglo XXI.   

Me levanto sin poder dejar de aplaudir, sonrío y agradezco... gracias por hacerme sentir...se llama TEATRO…